Todos en alguna ocasión nos hemos sentido engañados por una u otra razón, unos afectan más que otros, pero lo peor es no darse cuenta de él engaño o que este sea de tal magnitud que uno se vea perjudicado de una manera no solo sentimental o emocional sino también económicamente, algunos publicistas o algunas campañas poco éticas y morales utilizan la publicidad engañosa para confundir al consumidor.
Según la Superintendencia de Industria y Comercio en su resolución No. 32749 del 29 de diciembre de 2004. Existirá publicidad engañosa "cuando el mensaje publicitario es capaz de generar en los consumidores a los que se dirige, una representación distorsionada de la realidad".
Este tipo de publicidad es empleada de varias formas o en varias modalidades, no es solo decir mentiras en los anuncios sino también ocultar atributos de los bienes o servicios ofrecidos, otra manera es ocultar o poner en letra casi ilegible las contraindicaciones al adquirir o consumir el bien o servicio, o simplemente lanzando promesas y beneficios que se sabe el producto no va cumplir. Este tipo de publicidad nos toca a todos aunque en muchas ocasiones no nos demos cuenta o simplemente hagamos caso omiso ante la misma, pero como se dice coloquialmente "hay que leer la letra chiquita del contrato".
La publicidad engañosa es utilizada en todos los ámbitos; económico, social, cultural, político entre otros. Un ejemplo claro y no muy lejano de cómo se puede utilizar en el ámbito económico, lo podemos ver en el reciente intento del gobierno por reactivar la economía e incentivar la construcción, lanzó un anuncio donde prometía mediante un subsidio rebajar hasta en un 30% a 37% la cuota mensual pero como claramente lo dice Emilio Sardi, columnista de Portafolio "El anuncio era mera publicidad engañosa: la rebaja de la cuota del préstamo de vivienda de 70 millones de pesos a siete años es apenas un 13%, y cae a un 8% en la del tope."
Este es solo uno de los muchos ejemplos que podemos encontrar, en donde la gente es engañada con falsas promesas, ya que a la hora de la verdad los resultados no son lo esperados o simplemente son opuestos a los inicialmente ofrecidos. Algunas de las frases más utilizadas en este tipo de publicidad son "la mejor maravilla", "el precio más bajo del mercado", "sorprendentes resultados", "precio exclusivo de lanzamiento", este tipo de frases son consideradas como publicidad engañosa siempre y cuando no cumplan con el valor o la promesa de venta.
Como consumidores estamos expuestos a un mundo que cada vez esta más invadido de publicidad y de anuncios, donde debido a la saturación de información el consumidor es más vulnerable a ser engañado y tiende a caer más fácilmente en las redes de la publicidad engañosa dejándose atrapar y seducir por frases como las anteriormente expuestas, sin indagar o sin saber si realmente va a recibir lo que le prometen o si se va sentir completamente satisfecho o a gusto con el bien o servicio adquirido.
Se debe reflexionar y no caer tan fácilmente, pues a la hora de comprar o adquirir algo, se debe tener criterio, para no encajar en el dicho popular "el vivo, vive del bobo".
Quizás en algunas cosas ser el primero es bueno como por ejemplo, ser el primer amor de una persona, ser el primero en llegar a la meta en una competencia, pero para otras no basta con ser el primero, pues también cuenta y pesa más ser el mejor, para esto podemos tomar de nuevo el ejemplo del primer amor, aquella persona tendrá por encima del primer amor, el que la marco y ha sido el mejor para ella. En la vida como en el mercadeo esto es importante por esto las empresas miden el grado de recordación de las personas mediante el “TOP OF MIND”.